Insuficiencia renal dietas

Enlace Patrocinado

Es fundamental mantener un control en la insuficiencia renal dietas a fin de controlar la evolución de la enfermedad y reducir un síndrome urémico, pues representa un factor de importancia controlar la dieta debido a que de este modo se reduce la aparición de complicaciones. Se retrasa la evolución de la enfermedad restringiendo las proteínas. Sin dejar de lado la importancia de un examen de laboratorio controlando la creatinina.
Es necesario cubrir las necesidades energéticas sin diferencia con una persona sana, ya que de lo contrario se consumirá energía perdiendo masa muscular.
Se calcula como necesarias 35 Kcal. por kilo de peso a diario. Sin embargo el cálculo es variable dependiendo de distintos factores del paciente, ya que en el caso de un paciente que padece de obesidad se moderará la restricción calórica a 2500/500 Kcal. por día, mientras que un paciente que se encuentra atravesando una situación de estrés o manifieste desnutrición necesitará en este caso entre 40 y 45 Kcal. por cada kilo de peso al día.
Se considera que en función de que la insuficiencia real no progrese hacia un tratamiento con diálisis o a un trasplante de riñón se debe reducir la alimentación protéica, ya que con un consumo de alimentos ricos en proteínas se agravan los síntomas clínicos y en definitiva se agrava la progresión de la enfermedad.
Cuando se habla de restringir las proteínas no es correcto si pensamos que esta restricción se basa en 0,8 g. por kilo de peso en el día, lo cual es apto y coherente para la población en general, pero debido al consumo excesivo de proteínas la mayoría de las personas se piensa que se trata de un restricción.
Insuficiencia renal dietas

La dieta de una persona con insuficiencia renal necesita reducir la cantidad de alimentos ricos en proteínas, escogiendo una pequeña porción de carne y minimizar la ingesta de otros alimentos protéicos.
Sin embargo se debe reducir aún más a 0,6 gramos por kilo de peso en el día cuando se trata de un paciente con un deterioro grave de la función renal.
Asimismo entre un 60 y 70% debe tratarse de proteínas de alto valor biológico como la leche y la clara de huevo, ya que estas proteínas cuentan con un buen aporte de aminoácidos esenciales.
También es importante dejar en claro que una dieta con una menor cantidad de proteínas no es lo adecuado.
Así como es importante controlar la ingesta de alimentos ricos en proteínas se debe hacer lo mismo con los alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas a fin de evitar una mala nutrición calórica.
Se necesitan entre un 45 y 55% aportado por la ingesta de hidratos de carbono para cubrir un buen porcentaje de calorías en la dieta, pero priorizando la ingesta de carbohidratos complejos, mientras que en cuanto a las grasas mayormente insaturadas es necesario un porcentaje de entre 35 y 45% del total calórico de la dieta.
Sin embargo ese porcentaje será reducido a un 30% cuando se presenten alteraciones de lípidos en la sangre, reduciendo en estos casos la ingesta de alimentos que aporten colesterol y ácidos grasos saturados, debido a que existe un ato factor de riesgo de muerte por una enfermedad cardiovascular y arteriosclerosis.
El sodio es restringido en una fase avanzada de la insuficiencia renal crónica y a si vez es restringida en conjunto con la ingesta de agua cuando se presenta una excesiva retención d líquidos, de lo contrario la ingesta de agua no es restringida hasta tanto avance la enfermedad.
Sin embargo el sodio no es restringido en exceso, solo se restringe en función de evitar una hipertensión arterial o la retención de líquidos, ya que una retención de líquidos no es tan peligrosa como una deshidratación, pero sí se debe restringir la ingesta de potasio presente en frutas y vegetales en una insuficiencia renal dieta.

Speak Your Mind

*